Frío, agua helada, barro y escasa visibilidad. Así trabajaron los rescatistas del Departamento de Aguas de Bomberos para recuperar los cuerpos de las víctimas de la tragedia del bajo Giuliani. Una tarea silenciosa y riesgosa llevada adelante por personas que se preparan y se capacitan para intervenir en este tipo de hechos.
El Departamento de Aguas del Cuerpo de Bomberos de Santa Rosa es una unidad especializada en rescate acuático y operaciones subacuáticas que tuvo a su cargo una de las tareas más complejas y dolorosas del operativo desplegado el lunes por la tarde en el bajo Giuliani, donde una camioneta cayó al espejo de agua y murieron cuatro hermanas de 25 de Mayo. Tiene 4 buzos certificados y 2 de ellos fueron al rescate de las víctimas.
Fue un trabajo dificilísimo. Una camioneta Ford EcoSport, que se dirigía por la ruta provincial 14, atravesó la calzada en el cruce con la ruta nacional 35, traspasó el guardarrail y terminó sumergida en la laguna.
Murieron cuatro ocupantes y solo una sobrevivió. Entre las víctimas se encontraba Cristina Sosa, una jubilada del hospital veinticinqueño, donde trabajó durante años en diferentes áreas, entre ellas el lavadero, compras y cocina. También viajaba Raquel Sosa, quien actualmente se desempeñaba en el mismo centro de salud, cumpliendo funciones en el sector de lavadero y compras.
Otra de las hermanas era Olga Sosa, portera de la Escuela N° 248 Crezca Grande, una trabajadora muy conocida y apreciada por la comunidad educativa. En tanto, Estela Sosa era ama de casa.

El escenario fue extremadamente adverso: temperaturas bajas, un vehículo completamente sumergido y la necesidad de trabajar bajo el agua y prácticamente sin visibilidad para localizar y extraer a las víctimas.
No fue la primera vez que los bomberos santarroseños intervinieron en una situación de estas características. Desde hace años el cuartel desarrolla capacitaciones y simulacros para intervenciones en barrancos, espejos de agua y rescates vehiculares complejos, incluso en el propio bajo Giuliani, donde en 2022 se realizaron prácticas específicas para diseñar protocolos de actuación ante emergencias de este tipo.
El operativo demandó además una coordinación permanente entre bomberos, Policía, personal sanitario y la Agencia de Investigación Científica, en un trabajo que se extendió durante varias horas y que puso a prueba la preparación de los equipos de emergencia de la capital pampeana.
Los rescatistas cumplieron una tarea tan dura como indispensable, una de las intervenciones que marcan para siempre la carrera de cualquier bombero.



