El ministro de Gobierno y Asuntos Municipales, Pascual Fernández, le entregó la matrícula provincial a las integrantes de la cooperativa de trabajo “Corazón de Mujer” Limitada y que la habilita formalmente para funcionar. La entidad está integrada por mujeres y nació con el objetivo de brindar servicios de cuidado de infantes, aunque su objeto social podrá ampliarse en el futuro.
La inscripción fue otorgada mediante la Disposición Nº 036/26 de la Subsecretaría de Cooperativas y Mutuales luego de completar el proceso administrativo iniciado a principios de este año. De esta manera, la cooperativa quedó incorporada al Registro Provincial de Cooperativas con el número 248.
“Las cooperativas representan una herramienta importante para generar trabajo asociativo y el Estado provincial está siempre apoyando con sus herramientas su conformación y su desarrollo. En tiempos donde nos quieren hacer creer que el individualismo es la lógica imperante, en La Pampa damos testimonio que la salida siempre es colectiva, hombro a hombro, del Estado junto a los privados”, dijo Pascual Fernández.
En la firma del acta, además del ministro estuvieron el subsecretario de Cooperativas y Mutuales, Fabián Bruna; y la directora del área, Carla Urbano, además de las cooperativistas integrantes de la nueva entidad.
Desde el organismo provincial destacaron que el trámite demandó alrededor de tres meses y contó con el acompañamiento técnico de la Subsecretaría de Cooperativas durante todo el proceso administrativo.
Y se aclaró que si bien la gestión puede realizarse de manera autoadministrada por los grupos asociativos a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD), desde el área explicaron que suelen brindar asistencia para facilitar el uso del sistema y completar la documentación requerida.
La nueva cooperativa tendrá domicilio en la ciudad de Santa Rosa y comenzará prestando servicios vinculados al cuidado de niñas y niños. No obstante, su objeto social es flexible y podrá adaptarse mediante una modificación de sus estatutos para incorporar otras actividades, como el cuidado de personas mayores o de personas con discapacidad, en función de las necesidades de la comunidad y de las decisiones de sus asociadas.


