Por Norberto Asquini
Se metió en una difícil y le está costando. Vocero de un gobierno que no las tiene todas a favor, al exdiputado pampeano Adrián Ravier hace agua en cada intervención porque su defensa dogmática de un gobierno choca con la dura realidad, que no le deja margen. Y, para colmo, se enoja con los medios, un error gravísimo que también muestra que no maneja la agenda. Dijo haber sido “malinterpretado” por algunos periodistas y medios de comunicación con “mala fe”. Y afirmó que los medios, con sus publicaciones y opiniones, están “colaborando con la violencia que después se ve en la sociedad”. Justo el vocero de un presidente libertario que ha hecho del odio y la estigmatización su arma pública.
En poco tiempo, pasó del cliché guionado sobre “el camino que nos propone Javier Milei” y las “buenas noticias” de una Argentina que crece en exportaciones y cae en salarios a errarle en cada interacción con los medios.
Durante una entrevista, aclaratoria de una conferencia de prensa, y en la que le respondió al mismo Lionel Messi, dijo que “no coincidimos en el Gobierno con esto de que la gente no llega a fin de mes. No dudo de que hay personas que atraviesan esa situación, pero decirlo de manera general da la sensación de que todos viven la misma realidad”.
Poco antes había afirmado en Casa Rosada que “empezamos a notar que las mejoras salariales promedio mensuales están arriba del IPC, eso quiere decir que hay una mejora del salario real». Los mismos datos del INDEC lo contradicen.
Esta semana dio un giro discursivo al tono que el gobierno le puso a la bandera que mostraron los jugadores de la Selección durante el partido de Inglaterra y habló de Argentina como “un país bananero” cuando intentó defender la política sobre las islas, inexistente y aduladora para con Inglaterra.
Podemos seguir mencionando sus comentarios sobre la suba de las tarifas de los servicios, finalizando con un “ahora que está más caro el gas voy a tratar de abrigarme más que prender el gas”. O su defensa del nombramiento del exsecretario de Comunicación y Prensa de la Nación, Javier Lanari, segundo de Manuel Adorni, como director en el Banco Nación. “Este no es un gobierno que ha venido con militancia a llenar espacios. No es Milei alguien que llega al poder y detrás de él llegan militantes a ocupar lugares”, afirmó, cuando después en las delegaciones se nombran a militantes. Y en La Pampa las tenemos a todas.
Y, finalmente, ayer protagonizó otra escena más cuando, en plena conferencia de prensa en la Casa Rosada, leyó con concentración una respuesta que no correspondía a la pregunta que acababan de hacerle.
A pocos días de haber asumido el cargo, ya parece quedarle grande. Los medios ya comenzaron a hablar que desde el gobierno empezaron a condicionarlo y hasta el canal de La Nación+ hizo un informe con el zócalo “¿Ravier en la cuerda floja?”. Tal vez sea un pase de factura de algún sector del gobierno que juega permanentemente a la interna en los medios, tal vez un anuncio de lo que se viene.

