La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) lanzó un paro nacional para el 3 de agosto en respuesta a la pérdida del poder adquisitivo y el ahogo presupuestario en la administración pública.
El titular del gremio, Rodolfo Aguiar, denunció una pérdida salarial del 45%, alertó sobre el creciente endeudamiento informal de las familias trabajadoras y aseguró que están dadas “todas las causales” para avanzar en un juicio político para destituir al presidente Javier Milei.
Desde la conducción ATE advirtieron que los haberes actuales de los empleados de la administración pública nacional registran un desfasaje estructural tan severo que tendrían que ser más del doble de lo que son ahora para cubrir la canasta básica.
Según el gremio, a un recorte de los haberes que estimaron superior al 45% en el marco de las pautas paritarias de los últimos dos años y medio, se le sumó un esquema de desregulación tarifaria que derivó en incrementos de más del 900% en los servicios públicos esenciales desde la asunción de Javier Milei.
En esa línea, desde el sindicato apuntaron contra la conducción de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), calificando como un acto de complicidad su participación en la negociación salarial del sector.
El gremio puso el foco sobre una de las consecuencias sociales de las políticas de Milei: el alarmante nivel de sobreendeudamiento que atrapa a la planta estatal. El sindicato alertó que la imposibilidad de llegar a fin de mes forzó a los trabajadores a recurrir a canales de crédito cada vez más informales e inseguros.
En el plano político e institucional, ATE sostuvo que el desgaste social provocado por las políticas de ajuste erosiona día a día la aceptación pública del presidente y remarcó que están dadas todas las causales para avanzar institucionalmente, a través de un juicio político, en su destitución.

