Luego de la decisión de Brasil de retirar a su embajador en Argentina, el canciller Pablo Quirno confirmó que la administración de Lula Da Silva también solicitó que el embajador argentino en Brasilia imite el gesto de su par brasileño.
“Brasil nos comunicó ayer que bajaba el nivel de relaciones a encargado de negocios y que solicitó que nuestro embajador en Brasilia se retire”, declaró el funcionario en una entrevista periodística.
Pese a los insultos de Javier Milei al mandatario brasileño, Quirno dijo que la Casa Rosada pretende “mantener la relación en la manera en que la estamos manejando”.
“Hay diferencias profundas, ideológicas y políticas entre los gobiernos, pero nunca llevamos esas diferencias al plano de un incidente diplomático. Brasil decidió hacerlo, está en todo su derecho”, expresó.
El nuevo status de la relación
Mientras que un embajador presenta sus cartas credenciales ante el jefe de Estado y tiene acceso directo a la Presidencia, el encargado de negocios se acredita únicamente ante el ministro de Relaciones Exteriores o la Cancillería.
Además, esto implica canales institucionales más lentos, por lo que las gestiones oficiales quedan limitadas a niveles burocráticos y diplomáticos de menor jerarquía, lo que ralentiza la resolución de asuntos bilaterales.
Si bien la figura del encargado de negocios suele aplicarse de forma provisional ante la ausencia de un embajador, su designación con carácter permanente se reserva para situaciones de extrema fragilidad política donde los Estados consideran indeseable mantener un representante de mayor rango.
A pesar de la reducción del peso político de la misión, las funciones operativas contempladas en el tratado de Viena, como la protección de los intereses de los nacionales, la asistencia consular y el seguimiento de los acuerdos comerciales, continuarán vigentes, aunque ejercidas desde una posición de menor influencia política entre ambos países.

