El retiro del embajador brasileño de Argentina, luego de las agresiones verbales del presidente Javier Milei hacia el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, puede generar en el mediano y largo plazo una serie de inconvenientes para la relación comercial entre ambas naciones.
“No es una buena noticia, por el momento no creo que traiga implicaciones directas comerciales, pero sí en el mediano plazo cuando aparecen estas cuestiones y se empieza a ver que esto va a durar en el tiempo, empieza a traer cambios en el direccionamiento de algunos flujos comerciales, puede ser con mayores controles de cuestiones sanitarias u otro tipo de problema”, resumió un funcionario del Gobierno provincial y que sigue de cerca este conflicto por lo que puede generar para La Pampa en los intercambios comerciales.
Y agregó: “No creo que pase a una ruptura de relaciones comerciales directas, porque Brasil también tiene muchos intereses en Argentina, pero sí me parece que hay una lucha entre los aliados de Estados Unidos y los de China, que así quedó, digamos, Argentina está jugando como a lo que quiere Estados Unidos y Brasil, con todas las restricciones que le está poniendo Estados Unidos, está pegándose más a China”.
A esta situación, ayer, el canciller Pablo Quirno admitió que Brasil solicitó que el embajador argentino en Brasilia también se retire.
Ahora, con la salida del embajador brasileño de Argentina, la relación bilateral queda bajo el encargado de negocios quien se acredita únicamente ante el ministro de Relaciones Exteriores o la Cancillería. Esto implica canales institucionales más lentos, por lo que las gestiones oficiales quedan limitadas a niveles burocráticos y diplomáticos de menor jerarquía, lo que ralentiza la resolución de asuntos bilaterales.


