La concentración de manifestantes contra el proyecto de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, sin el capítulo de los cambios de la ley de Tierras, comenzó a ser reprimida por las fuerzas de seguridad con balas de goma, gases lacrimógenos y carros hidrantes.
Después de las 18 horas una columna de la Policía Federal y Prefectura avanzó sobre los manifestantes con balas de goma.
Con la caída del sol el escuadrón de la policía motorizada comenzó a recorrer las calles Rivadavia, Hipólito Yrigoyen y Avenida de Mayo.
La movilización llevaba el lema “La tierra no se vende, no se quema, no se desaloja” para expresar el rechazo al proyecto del Gobierno nacional que fue removido del debate de este jueves en el Senado por la falta de votos de bloques aliados.
La movilización reúne a diferentes organizaciones como la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), las dos CTA, gremios enrolados en la CGT, organizaciones piqueteras, sectores del peronismo y agrupaciones de izquierda.
Tratamiento en el Senado
A pesar de que el oficialismo de La Libertad Avanza debió retirar a último momento el artículo III —el cual eliminaba el límite del 15% para la venta de tierras a extranjeros establecido en la Ley de Tierras, tras perder el respaldo de gobernadores como Rolando Figueroa (Neuquén) y Osvaldo Jaldo (Tucumán)—, la convocatoria sindical y social se mantuvo firme.
Las organizaciones exigen el rechazo absoluto de la iniciativa, advirtiendo sobre el impacto de otros apartados críticos del proyecto:
–Desalojos Exprés: faculta la ejecución acelerada de desalojos sobre inquilinos o propiedades ocupadas, recortando los plazos judiciales de defensa.
–Ley de Manejo del Fuego: se deroga la restricción para comercializar o modificar el uso de suelos en bosques y humedales afectados por incendios, abriendo la puerta a desarrollos inmobiliarios.
–Límites a la Expropiación: modifica los mecanismos legales para que el Estado nacional pueda declarar expropiaciones con fines de urbanización o utilidad social.
La sesión dentro de la Cámara Alta continúa en desarrollo mientras las fuerzas de seguridad custodian el cerrojo montado en los accesos al edificio legislativo.


