La Cámara de Panaderos de La Pampa advirtió que el aumento de las tarifas, especialmente del gas, que tuvo incrementos de hasta un 70%, junto con los costos laborales y las diferencias en el precio de las harinas, están impactando sobre la estructura de costos de las panaderías. Sin embargo, aclararon que no existe un porcentaje de aumento general y que cada establecimiento define sus precios de acuerdo con sus propios gastos.
Belén Fernández, secretaria de la Cámara de Panaderos de La Pampa, explicó a Diario Textual que en los últimos meses se produjeron variaciones en distintos componentes de los costos, entre ellos el gas, la electricidad y las cargas sociales.
“Nos ha variado a todos el costo del gas, la luz y las cargas sociales. En mi caso, el gas me vino con un aumento del 70%”, señaló Fernández, quien remarcó que desde la entidad no se fijan los precios de venta sino que se acompaña a los panaderos frente a los incrementos de costos.
La harina, con diferencias según la calidad
En cuanto a la principal materia prima, Fernández señaló que durante esta semana, al menos en su caso particular, no recibió un nuevo incremento. Indicó que realizó una compra el sábado y que la mercadería llegó posteriormente sin que se le comunicara una suba.
Sin embargo, aclaró que la evolución del precio depende también del tipo de harina utilizada por cada panadería.
En particular, mencionó la situación de las denominadas harinas 4.0, que registraron importantes modificaciones de precios debido a problemas vinculados con la calidad del gluten.
Según explicó, una disminución en la calidad del gluten llevó a algunos panaderos a cambiar de marcas y optar por productos con mejores porcentajes de gluten. Esa diferencia de calidad generó, a su vez, una brecha considerable entre los precios de las distintas harinas.
“Las marcas que tienen un buen porcentaje de gluten en la harina se han distanciado mucho en el precio con las otras que tienen bajo contenido de gluten”, explicó.
De esta manera, el impacto sobre el costo final no es igual para todas las panaderías, ya que depende del tipo de harina y de la marca utilizada en cada establecimiento.
Los panaderos buscan contener los precios
Fernández también señaló que el sector intenta trasladar la menor cantidad posible de los aumentos a los consumidores, en un contexto en el que las ventas no atraviesan su mejor momento.
“La mayoría se va a estar basando en un porcentaje (de aumento) lo más chico que pueda”, sostuvo.
La intención, explicó, es evitar que el precio del pan se convierta en una barrera para los consumidores. “Tratamos de no movernos mucho en el precio para que sea algo que la gente pueda encarar y comprar, que no le falte el pan”, señaló.
La dirigente recordó además que el pan no necesariamente es el producto que mayor margen de rentabilidad deja a las panaderías. Por ese motivo, los establecimientos necesitan sostener también la venta de otros productos elaborados para lograr una mayor diferencia económica.
Alquileres y salarios
Fernández remarcó que determinar un porcentaje de aumento general del pan resulta imposible debido a las diferencias existentes entre las panaderías.
Entre los factores que inciden mencionó el gasto en personal, la cantidad de empleados, el alquiler del local y la estructura general de costos de cada panadería.
“Eso tiene mucho que ver si el panadero alquila o no alquila”, explicó, al señalar que esas diferencias terminan modificando tanto el costo de producción como el porcentaje que cada comerciante debe aplicar sobre sus productos.

