La carrera de Medicina de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) comenzó a dictarse en 2026 con una primera cohorte de 720 estudiantes. “Los alumnos ya recorren barrios de Santa Rosa, donde observan sistemáticamente, toman datos, completan una guía de relevamiento socioambiental y devuelven con actividades el concepto de la universidad en el territorio”, dijo el director de la carrera, Claudio Berardi.
Durante el tramo inicial, los alumnos abordaron contenidos vinculados con Biología, Química y Genética. De ese grupo, aproximadamente un tercio no inició finalmente la cursada, mientras que otro tercio continúa actualmente con las asignaturas anuales y cuatrimestrales correspondientes al primer año.
En esta etapa de la formación, los estudiantes cursan Articulación Clínica I, una instancia en la que comienzan a integrar conocimientos de Anatomía, Histología y Fisiología a partir del estudio de los distintos sistemas del cuerpo humano. El plan de estudios también contempla contenidos de Formación del Cuerpo Humano, Psicología y Promoción de la Salud.
Contacto con la comunidad
Una de las características centrales de la propuesta académica es el contacto temprano con la comunidad. Desde el cuatrimestre pasado, los estudiantes participan de actividades en distintos barrios de Santa Rosa, donde realizan observaciones socioambientales acompañados por tutores docentes de los centros de salud.
Esta experiencia permite que los futuros médicos comiencen a conocer las condiciones sociales y ambientales en las que se desarrolla la vida cotidiana de la población y a vincular los contenidos incorporados en las aulas con situaciones concretas del territorio.
En paralelo, la formación incluye las primeras prácticas de habilidades clínicas. Los estudiantes comenzaron a entrenarse en procedimientos básicos como el correcto lavado de manos, la colocación de guantes y el uso de vestimenta de bioseguridad. También incorporaron prácticas de reanimación cardiopulmonar (RCP), toma de presión arterial y antropometría.
Trabajo en laboratorio
La carrera avanzó además en el trabajo de laboratorio de Morfofisiología, donde los alumnos pueden aproximarse al estudio del cuerpo humano mediante diferentes recursos didácticos.
Entre ellos se encuentran maquetas de distintas partes del organismo, atlas de Histología, materiales biológicos pertenecientes a la osteoteca y preparados de tejidos que son observados mediante microscopios de alta resolución.
Todas estas actividades se desarrollan actualmente en la subetapa 2 del campus de la UNLPam, ubicado sobre la ruta nacional 35, mientras continúa el proceso previsto para la construcción de la futura Facultad de Ciencias de la Salud.
El nuevo edificio está proyectado dentro del predio del Complejo Hospitalario René Favaloro-Molas, en Santa Rosa, y constituirá el espacio destinado al desarrollo de la formación de los estudiantes de las carreras vinculadas con el área de Ciencias de la Salud.
De esta manera, a pocos meses de su puesta en marcha, la carrera de Medicina de la UNLPam atraviesa una etapa de consolidación de su propuesta académica, con una formación que combina los contenidos teóricos de las primeras asignaturas con experiencias prácticas, trabajo en laboratorio y un progresivo acercamiento al sistema de salud y a la comunidad.
El balance del director de la carrera
El director de la carrera, Claudio Berardi, es una voz calificada para hacer un balance de este primer semestre de cursada. “Iniciamos la carrera de Medicina en febrero de 2026, con lo que denominamos Tramo Inicial, formado por tres asignaturas esenciales, como son Introducción a las Ciencias Biológicas, Introducción al Ciclo Vital y, además, el Taller de Alfabetización Académica, importante asignatura porque aproxima y articula la escolaridad media y el ámbito universitario”, comenzó diciendo.
“Este tramo permitió además la práctica de habilidades de bioseguridad en espacios de simulación clínica. Desde el mes de marzo, con un número consolidado de estudiantes, comenzaron la cursada de asignaturas anuales como Articulación Clínica I, donde integran las ciencias básicas y aplicadas, pero entendiendo que lo que se busca no es homogeneizar los contenidos, como si todo tuviera la misma relevancia a la hora de estar frente a un paciente o una persona en una determinada consulta de salud. Sino que el camino es preguntarse cuáles son las enfermedades y motivos de consulta prevalentes o más frecuentes en la población y qué necesito aprender de las ciencias básicas integradas para darle una solución concreta y de alto valor científico”, agregó el prestigioso docente.
“De alguna manera, se intenta que en esta asignatura, mientras desarrollan contenidos teóricos en seminarios y consultas con expertos, pasen todas las semanas por laboratorios de Morfofisiología y Microscopía Digital, donde trabajan con guías, problemas, casos apoyados por los textos, maquetas 3D, material mínimo cadavérico y repositorios digitales, además de utilizar los microscopios de última generación que tiene la UNLPam para la observación de tejidos humanos”, señaló.
“Sumado a esto, los estudiantes todas las semanas pasan dos horas haciendo habilidades y simulación clínica, entrenándose en historia clínica, anamnesis y examen físico, sin dejar de lado una concepción ética y humana del cuidado”, dijo Berardi a la Agencia Provincial de Noticias. “Si a esto le sumás que deben además trabajar en aprendizaje basado en problemas, donde se los sitúa frente a casos o problemas reales, lo que los obliga a buscar evidencia científica, colaboración en equipo, cuestionar roles y procedimientos, terminás entendiendo por qué este tipo de currículo centrado en el estudiante es el estándar hoy en todo el mundo”.
“No saturar los barrios”
Pero hay un aspecto fundamental para el sentido que se le quiere imprimir a la carrera: la relación con la comunidad. “Por eso se hacen salidas al territorio, pero con una lógica de no saturar los barrios, sino aprender de ellos, finalizando con la instalación de carpas saludables que fomentan medidas de promoción, prevención y educación de la salud, recogiendo ciertas demandas de las personas de dichos barrios”, puntualizó.
“En estas salidas planificadas observan sistemáticamente, toman datos, completan una guía de relevamiento socioambiental y devuelven con actividades el concepto de la universidad en el territorio. Y como las demandas tienen muchas aristas, utilizan lo aprendido en materias como Articulación Clínica I o en Formación del Cuerpo Humano, donde ven contenidos relacionados con la salud de la mujer, derechos, gestación, desarrollo normal embrionario, genética aplicada al diagnóstico temprano, consejería, etcétera”, afirmó Berardi.
“Como podemos ver, no hay un cúmulo de materias y exámenes, hay un currículo que demanda mucho trabajo, articulación, integración permanente y creo que eso los estudiantes lo ven y valoran. Lo mencionan cada vez que nos toca después trabajar en prácticas reflexivas o en las propias clases donde nos encontramos todas las semanas”, dijo.
“Sabemos que es una carrera que ha incluido a los estudiantes en primer lugar como epicentro, y a los docentes en la consolidación de la misma, y hay un compromiso que estamos cumpliendo, que es el armado de todo el material para las asignaturas de segundo año, proyectando en este momento la preparación de todo el material para cada escenario, sin descuidar las ofertas de acompañamiento estudiantil, el curso de preingreso no obligatorio que trabaja sobre contenidos esenciales básicos, y procurando que exista un plan de evaluación formativo y sumativo de todas estas experiencias, que no se agotan en un examen escrito estructurado, para una carrera que, como otras similares, busca excelencia académica, honestidad intelectual y humanización de los cuidados de las personas”, concluyó.
Orgullo pampeano
La secretaria académica, Alejandra Maldini, habló con orgullo de los logros conseguidos. “Tenemos que ser conscientes de que la Facultad de Salud y la Carrera de Medicina son logros colectivos, con una comunidad que necesitaba tener enfermeros y médicos locales que sepan de las características de nuestra gente, una red de salud pampeana dispuesta a ser hospital escuela, profesionales de la salud capacitándose en su rol docente universitario y la universidad nacional entendiendo que, a pesar del momento difícil universitario, apostaba a seguir creando carreras pensadas para los y las pampeanas”, dijo.
“A la fecha han realizado la formación docente universitaria 150 profesionales de la salud locales de medicina, enfermería, kinesiología, bioquímica y otros. Además de los profesores adjuntos, que muchos son los que llamamos viajeros, por ser docentes de mucha experiencia de otras universidades que vienen a ayudar en los inicios de las carreras de Medicina”, resaltó.


