Una familia de Toay fue víctima del robo de los arcos de fútbol que tenía en el patio de su vivienda, en el barrio Lowo Che. El inusual episodio, ocurrido casualmente en vísperas del Día del Niño, quedó registrado por las cámaras de video dispuestas en el hogar, un factor clave para esclarecer la sustracción. En las imágenes quedó registrada la llegada de una vieja camioneta del tipo “fletera” que se estaciona frente a la vivienda, en Gallareta casi Perdiz. Descendió un sujeto que tranquilamente ingresó al patio y comenzó con el traslado de los arcos, cargando primeramente uno que se ubicaba más cerca de la vereda.
En ese momento la unidad habitacional se encontraba sin sus moradores y el individuo fue recibido por un “amistoso perrito” que parece darle la bienvenida, mientras los canes de los vecinos ladraban en vano al ladrón.
Matías Cerda, el propietario del lugar, le dijo a Diario Textual que todo sucedió a las 15.15. Cuando arribó notó el faltante, acudió al registro fílmico y de inmediato se trasladó a la comisaría de Toay a presentar la denuncia. Con las pruebas de la grabación aportadas, se allanó el camino para esclarecer el incidente y recuperar el botín, que esta tardecita se encontraba en manos de las autoridades policiales para su restitución a la familia.
El victimario, que sería fletero, se comunicó con la fuerza pública y adujo que se llevó los arcos por “error”. “Supuestamente, lo habían mandado a buscar unos arcos, que no eran los míos, claramente”, dijo la víctima. “Lo concreto es que no tocó las manos ni nada y se fue: tengo la firme sospecha que si no estaban las cámaras no íbamos a recuperar los arcos”, valoró la tecnología, que justamente había dispuesto hace poco tiempo “por las dudas”.
El principal afectado resultó un pequeño de la familia, que juega diariamente en el patio, e incluso los había adquirido con dinero de su propio bolsillo. “En dos años que residimos acá, es la primera vez que sufrimos algo así porque es una zona muy tranquila”, finalizó.


