La Unión Cívica Radical (UCR) de La Pampa dará este sábado un paso clave para definir su estrategia electoral de cara a 2027. Sus principales órganos partidarios debatirán y votarán una autorización para negociar alianzas y acuerdos electorales con otras fuerzas políticas.
Entre los espacios que aparecen en esa discusión están La Libertad Avanza (LLA), el PRO y Comunidad Organizada (CO), el partido que conduce Juan Carlos Tierno. Ayer, en General Pico, hubo una primera señal política: referentes de distintos sectores opositores compartieron una foto durante un homenaje al exgobernador Ismael Amit.
La decisión que tome la UCR no implicará todavía la conformación de un frente ni definirá candidaturas. Pero sí permitirá que la conducción partidaria comience formalmente a explorar una alianza más amplia con fuerzas con las que, hasta ahora, mantuvo diferencias políticas, ideológicas y personales.
La Convención Provincial comenzará a las 14, en la sede del Comité Provincia, en Pellegrini 534 de Santa Rosa. Entre los temas previstos están la conformación de la nueva Mesa Directiva del cuerpo y la designación de los integrantes del Tribunal de Conducta, el Tribunal de Cuentas y la Junta Electoral Partidaria. También se tratará la reforma del artículo 72 de la Carta Orgánica, realizada el 31 de julio de 2025 por la Mesa de la Convención y que todavía debe ser aprobada por el cuerpo.
Una vez finalizada esa instancia comenzará la Asamblea Extraordinaria, convocada por el presidente del Comité Provincia, Martín Berhongaray.
Será allí donde se produzca la definición política central de la jornada: la UCR autorizará a sus dirigentes a iniciar conversaciones para avanzar en la conformación de un frente electoral. Para esa tarea, pudo saber Diario Textual, se prevé la designación de una comisión de tres integrantes.
La autorización no supondrá un acuerdo cerrado. Tampoco establecerá candidaturas, el reparto de cargos ni el mecanismo mediante el cual competiría una eventual coalición. Pero la votación tendrá un peso político concreto. La discusión de fondo es si la UCR concurrirá a las elecciones de 2027 con identidad propia o si se incorporará a una construcción opositora más amplia con posibilidades de disputar el poder al peronismo pampeano.
En esa discusión, además de las conducciones partidarias, hay un actor con peso territorial: los intendentes radicales.
La UCR conserva actualmente 28 intendencias en La Pampa, una de sus principales fortalezas políticas y territoriales. Además, la mayoría de esos intendentes deberá buscar su reelección en 2027.
Por eso, dentro del radicalismo consideran que una parte importante de los jefes comunales respalda la construcción de una política de alianzas que permita ampliar las posibilidades electorales. Para los intendentes, la discusión no pasa únicamente por la estrategia provincial: también está en juego la continuidad de sus gobiernos locales.
Uno de los principales puntos de tensión dentro de ese eventual armado será Juan Carlos Tierno, fundador de Comunidad Organizada.
El exintendente de Santa Rosa mantiene desde hace años fuertes diferencias con dirigentes radicales, en particular con referentes de la denominada línea Azul, vinculada a Francisco Torroba y Abel Sabarots. Esa relación puede convertirse en uno de los principales obstáculos para conformar una alianza que incluya a las distintas expresiones opositoras. De todas maneras, en la conducción del partido consideran que están dadas las condiciones para poder avanzar en un acuerdo. “Hay que tragarse el sapo si queremos ganarle al peronismo”, dicen boinas blancas en los pasillos de la UCR.
En paralelo, el posicionamiento de Adrián Ravier, referente libertario en La Pampa y vocero presidencial, adquiere relevancia en la discusión. Ravier planteó públicamente que Comunidad Organizada y el Movimiento Federalista Pampeano (Mofepa) forman parte del universo de aliados de LLA. A ese esquema también podría incorporarse el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID).
De avanzar esas conversaciones, el escenario podría derivar en una coalición integrada por LLA, la UCR, el PRO, CO, Mofepa y MID.
El interrogante de fondo ya no es solamente quiénes están dispuestos a competir contra el peronismo, sino quién tendrá capacidad para ordenar el frente, establecer las reglas y definir el reparto de las candidaturas.



