El sector del calzado prepara una movilización nacional para el próximo 22 de octubre en Plaza de Mayo, en medio de un fuerte reclamo por la situación que atraviesa la industria. La convocatoria busca reunir a empresas, trabajadores y organizaciones vinculadas al sector industrial y comercial de distintos puntos del país.
Así lo confirmó Lito Albano, empresario pyme de la industria del calzado de Lomas del Mirador, en diálogo con Radio Textual (por Radio Kermés). Según explicó, la movilización será parte de una serie de acciones que comenzaron en esa localidad bonaerense y que ahora buscan extenderse a nivel nacional.
“Estamos tratando de unirnos con todo el sector industrial y hacer una marcha nacional para el 22 de octubre en Plaza de Mayo”, señaló.
Albano describió un escenario de fuerte deterioro para las empresas del sector y apuntó contra la apertura de importaciones, el contrabando y la pérdida de poder adquisitivo como algunos de los principales factores que están afectando a la actividad.
“La industria está pasando por un momento muy, pero muy difícil”, afirmó. Y agregó: “Los motivos son la apertura indiscriminada de importaciones. El contrabando, dicho por el presidente de la Cámara de Calzado, es terrible”.
Según el empresario, el ingreso de productos importados se combina con una caída del consumo interno provocada por el aumento de los costos que enfrentan las familias. “La pérdida del poder adquisitivo de la gente debido a los aumentos de energía, del gasto fijo de cada persona también impacta sobre el sector”, explicó.
Albano remarcó que el calzado no constituye un producto de primera necesidad y que, frente a la reducción de los ingresos disponibles, los consumidores postergan este tipo de compras. El resultado, según describió, es el cierre de locales y fábricas.
“Estamos haciendo lo imposible, pero no se puede”, sostuvo.
El empresario también cuestionó el argumento oficial de que la apertura comercial permitirá que la industria nacional compita con productos del exterior. Para Albano, esa competencia requiere previamente condiciones similares para los productores argentinos.
“Yo creo que sí, el tema impositivo, porque no se le cobran impuestos al producto que llega del exterior”, planteó.
También señaló que los costos energéticos y la estructura de costos internos dificultan la producción nacional. “Nosotros acá tenemos tarifas altas y una gran inflación en dólares”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que el nivel de costos internos dejó a las empresas argentinas en una situación difícil frente a productos fabricados en otros países. “Eso nos lleva a no poder competir, a tener que cerrar las puertas. Es imposible competir”, resumió.
Albano aseguró además que el deterioro ya tuvo consecuencias sobre el empleo. Según sus propias estimaciones, “arriba de mil empresas de calzado ya cerraron” y “se perdieron 8.700 puestos de trabajo en los últimos seis meses”.
También señaló que existe un grupo de más de 500 empresas que atraviesan situaciones críticas. “Muchas ya están en situación terminal, y otras vamos a esa situación terminal. No sé cuánto podemos llegar a durar”, afirmó.
En ese contexto, lanzó una de las definiciones más fuertes de la entrevista: “No llegamos al fin del mandato del gobierno”.
El empresario explicó que la intención de las movilizaciones es llevar el reclamo a las autoridades y conseguir respuestas para el sector industrial. “Por eso lo que proponemos es luchar un poco en la calle porque no hay forma de dar vuelta a esta situación y que se nos escuche”, sostuvo.
Albano aseguró que la protesta pretende mantener un carácter sectorial y evitar que quede identificada con una fuerza política determinada. “Sin politizar las marchas”, remarcó durante la entrevista.
La Cámara del Calzado, según explicó, acompaña el reclamo y también se sumaron otras organizaciones vinculadas a la industria. Mencionó además a la Agrupación 25 de Mayo, a la que definió como una organización federal con presencia en distintos puntos del país.
“Estamos tratando de golpear puertas”, señaló Albano, quien adelantó que también buscarán reunirse con autoridades de la provincia de Buenos Aires y con otros sectores para intentar encontrar alternativas.
El reclamo, sostuvo, excede al calzado. “No nos podemos salvar solos acá nosotros, el calzado. Es toda la industria”, afirmó.
En ese sentido, mencionó las dificultades que atraviesan otros sectores como el textil, el metalúrgico y el juguetero. “Estamos todos pasando una situación terrible”, señaló.
La convocatoria tendrá un antecedente inmediato en la movilización prevista para el 24 de septiembre en Lomas del Mirador, uno de los principales polos de la industria del calzado. La concentración será en la zona de avenida Mosconi y General Paz.
Según Albano, en el país existen tres puntos centrales para la actividad: Lomas del Mirador, Lomas de Zamora y Córdoba. Desde esos sectores se busca ampliar la convocatoria para que la movilización del 22 de octubre reúna a organizaciones de la industria y el comercio de distintas provincias.

