El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó este jueves que, durante el primer semestre de 2026, la pobreza se ubicó en 25,4% -34 mil personas y unos 9 mil hogares- y la indigencia en 4,9% -7 mil personas y 2 mil hogares- en el conglomerado Santa Rosa – Toay. Se mantuvo casi la misma cifra del segundo semestre de 2025, cuando la pobreza fue del 25,2% y la indigencia el 8,7%.
En tanto, a nivel nacional, el Indec informó que, durante el primer semestre de 2026, la pobreza se ubicó en 32,3% y la indigencia en 7,5% en los principales centros urbanos del país. Al extrapolar estos porcentajes al total de la población, la cifra equivale a unos 15,56 millones de argentinos pobres y 3,61 millones indigentes.
El dato implica un aumento de 4,1 puntos porcentuales respecto al segundo semestre de 2025, cuando la pobreza se ubicó en 28,2 por ciento. Esto implica que hay 2,05 millones de pobres más que hacia fines del año previo. A la vez, se mantuvo por encima del nivel del primer semestre de 2025, cuando el indicador se posicionó en31,6 por ciento.
En cuanto a la indigencia, también experimentó un alza de 0,6 puntos porcentuales en relación al 6,9% que había arrojado en los seis meses anteriores. Si se la compara con el primer semestre 2025, la suba fue de 1,2 puntos porcentuales.
Para medir la pobreza y la indigencia en la Argentina, el Indec utiliza dos canastas de referencia. La Canasta Básica Alimentaria (CBA) establece el conjunto de alimentos necesarios para cubrir los requerimientos energéticos y nutricionales mínimos de una persona y se utiliza para determinar la línea de indigencia. Al cierre del semestre, en junio, alcanzó los $689.853 para un hogar de 4 integrantes, con dos adultos y dos menores.
En tanto, la Canasta Básica Total (CBT) amplía esa cobertura e incorpora, además de los alimentos, otros bienes y servicios esenciales, como vestimenta, transporte, educación y salud, y se utiliza para establecer la línea de pobreza. En junio, ascendió a $1.531.473 para el mismo hogar de referencia.


