El Senado de la Nación tratará este jueves el proyecto que modifica el régimen de Zona Fría y reduce el alcance del esquema de subsidios al gas. Los tres senadores nacionales por La Pampa llegan al recinto con posiciones diferentes: Daniel Bensusán (PJ) y Daniel Kroneberger (UCR) anticiparon que votarán en contra, mientras que María Victoria Huala (PRO) todavía no definió públicamente qué postura adoptará. La reforma busca retrotraer la ampliación del régimen realizada en 2021 y establecer un esquema más focalizado. En caso de aprobarse, los pampeanos mantendrán los subsidios, pero tendrán un tarifazo de entre el 40 al 60 por ciento.
La sesión fue convocada para este jueves 24 de septiembre desde las 12 y el proyecto llega al recinto con el mismo texto que obtuvo media sanción en Diputados el 20 de mayo. El oficialismo busca convertirlo en ley.
En el caso de Bensusán, su rechazo al proyecto está definido desde hace meses. El senador peronista cuestionó la modificación impulsada por el Gobierno nacional y advirtió que, aunque La Pampa continúa dentro de la región patagónica alcanzada por el régimen, la reforma cambia la forma en que se calcula el beneficio y puede generar un aumento significativo en las facturas de los usuarios pampeanos.
“Si el proyecto es aprobado, las boletas de gas de los usuarios pampeanos podrían aumentar entre un 40% y un 60%. La Pampa continúa dentro de la Zona Fría, pero eso no significa que los pampeanos mantengan el mismo beneficio. Lo que están haciendo es cambiar la forma en que se aplica el descuento y el resultado va a ser un fuerte aumento en las facturas”, dijo Bensusán.
Cuestionó que el proyecto incorpore mecanismos de compensación para distribuidoras eléctricas con deudas con Cammesa. En este sentido aclaró que La Pampa no tiene deuda con la empresa. “Cuando se trata de jubilados, estudiantes, investigadores, personas con discapacidad o usuarios residenciales, la respuesta siempre es ajuste. Pero cuando se trata de grandes intereses económicos, aparecen las compensaciones”, comparó.
Finalmente, el legislador sostuvo que la discusión excede una modificación tarifaria y planteó la necesidad de una política energética que contemple las diferencias climáticas entre las provincias. “Tener calefacción en La Pampa no es un privilegio ni un consumo opcional. Es una necesidad. Por eso no vamos a acompañar una modificación que significa un nuevo golpe al bolsillo de los pampeanos”, concluyó.
Kroneberger, en tanto, también votará en contra. Su postura se suma al rechazo expresado por otros senadores patagónicos frente a una iniciativa que modifica las condiciones del régimen de Zona Fría. La posición del radical pampeano fue confirmada a Diario Textual en la previa de la sesión.
La incógnita queda puesta en Huala. La senadora del PRO todavía no definió públicamente su voto. Su postura es seguida especialmente porque, con un Senado ajustado, cada voto puede resultar determinante para el resultado final del proyecto. La legisladora pampeana ya había sido señalada entre quienes mantenían una posición abierta durante las negociaciones previas.
La reforma busca retrotraer la ampliación del régimen realizada en 2021 y establecer un esquema más focalizado. El proyecto modifica la estructura del subsidio y deja fuera del esquema territorial a otras provincias que habían sido incorporadas con la ampliación de 2021. Para La Pampa, el punto central de la discusión pasa por el cambio en la manera de calcular el descuento sobre la tarifa de gas.
El Gobierno nacional sostiene que la modificación permitirá reducir el gasto en subsidios y ordenar el sistema energético. Según información difundida por la Agencia Noticias Argentinas, el Ejecutivo estima un ahorro de unos 272.000 millones de pesos y una reducción del beneficio para más de un millón de personas.
La iniciativa, de aprobarse, tendrá impacto sobre unos 136 mil hogares pampeanos que actualmente cuentan con el beneficio en sus facturas de gas. ¿Por qué? Porque el proyecto elimina la garantía legal que establece una bonificación del 50% para los usuarios alcanzados por el régimen. En su lugar, el mantenimiento y el nivel del subsidio quedarían sujetos a las decisiones del Gobierno nacional.
Además, el cambio no solo modifica quién y cómo determina el beneficio, sino también sobre qué componentes de la factura se aplicaría. Actualmente, el descuento de la Zona Fría alcanza a la tarifa de gas. La propuesta oficial plantea que el subsidio se calcule únicamente sobre el precio del gas, dejando afuera los componentes correspondientes al transporte y la distribución.

