Un utilitario de una empresa dedicada a la venta de pebetes y pizzas permaneció “entre 20 a 30 minutos” estacionado frente a Casa de Gobierno, sobre la calle Padre Buodo, y ocupó los espacios reservados para personas con discapacidad, según denunció públicamente un damnificado.
La situación es apenas un ejemplo de una problemática que se repite a diario en distintos sectores de Santa Rosa: vehículos que estacionan en lugares prohibidos, permanecen en doble fila o utilizan espacios destinados exclusivamente a determinadas actividades.
En este caso, el utilitario bloqueó durante un tiempo considerable los estacionamientos reservados para personas con discapacidad, sin que pareciera existir una situación que justificara su permanencia en ese sector. Presuntamente, el trabajador se bajó para dejar pebetes en Casa de Gobierno. Una persona que pretendió retirar su vehículo lo tuvo que esperar.
Las infracciones también son frecuentes en zonas de carga y descarga, donde automovilistas particulares dejan sus vehículos pese a la señalización, mientras que en calles de intenso movimiento la doble fila se convirtió en una práctica habitual.
El problema no se limita a una determinada zona ni a un horario. Las escenas se repiten frente a comercios, edificios públicos y sectores de gran circulación, con conductores que priorizan la comodidad propia por encima de las normas de tránsito y del derecho de los demás a circular y estacionar correctamente.


