Ribeiro SRL, Capex S.A. y Azruge S.A. presentaron ofertas en la licitación para obtener la concesión por 25 años del área hidrocarburífera El Medanito, ubicada en el sudoeste pampeano. Ribeiro opera actualmente el yacimiento de manera transitoria, hasta febrero de 2027, y ahora busca quedarse con la explotación definitiva.
Otras cuatro empresas que habían comprado el data room finalmente no presentaron ofertas. Entre ellas figura Petromix S.A., una firma controlada por Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR), que perdió el área este año. Se especulaba con que pretendía recuperar el control de El Medanito mediante una empresa “muleto” para eludir la ley provincial que le impide volver a presentarse, debido a los pasivos ambientales que dejó, entre ellos unos 140 pozos abandonados.
Por su parte, Ribeiro SRL es una firma radicada desde hace medio siglo en Colonia 25 de Mayo. Ganó la licitación para hacerse cargo de la operación de El Medanito durante el período de transición, hasta el 19 de febrero de 2027. Ahora pretende competir por la concesión definitiva.
A su vez, Azruge S.A. es una empresa constituida en 2023 por los hermanos Santiago Rafael Egurza y Hernán Agustín Egurza, vinculada a Puerto Madryn. Ingresó al negocio petrolero santacruceño con la adjudicación del área Cañadón Vasco. En junio de 2026 registró una producción de 26 metros cúbicos diarios de petróleo y 7.000 metros cúbicos diarios de gas.
La tercera oferente es Capex S.A., una empresa energética dedicada a la exploración y explotación de hidrocarburos y a la generación de energía eléctrica. Fue constituida en 1988 y está controlada en un 74,8% por Compañías Asociadas Petroleras S.A. (CAPSA). Opera áreas en Neuquén, Río Negro y Chubut, entre ellas Agua del Cajón, Loma Negra, La Yesera, Puesto Zúñiga, Pampa del Castillo y Bella Vista Oeste. Además, en 2025 obtuvo un permiso para explorar Cinco Saltos Norte, en Río Negro, con un objetivo no convencional sobre Vaca Muerta.
El pliego
El nuevo llamado a licitación incorporó las modificaciones acordadas entre el oficialismo y la oposición en la Legislatura y en la Mesa de Trabajo, luego del fracaso del proceso anterior, declarado desierto en febrero de este año. El nuevo esquema establece regalías del 15% más un adicional variable (X), que podrá ser negativo hasta un máximo de cinco puntos porcentuales; fija un bono de ingreso de 25 millones de dólares y endurece las exigencias en materia de inversiones y protección ambiental. Las ofertas se abrieron el 30 de octubre.
Los cambios representan un giro respecto del proceso licitatorio anterior. En aquella oportunidad, el pliego exigía un bono de ingreso de 50 millones de dólares y establecía un esquema de regalías que oscilaba entre el 15% y el 20%, de acuerdo con las inversiones comprometidas por las empresas. Ambos puntos fueron señalados por el sector petrolero como factores que restaban competitividad al proyecto.
La nueva convocatoria busca mejorar esas condiciones para atraer interesados, sin modificar aspectos considerados estratégicos por la Provincia, como la participación de Pampetrol Sapem y las obligaciones de inversión y cuidado ambiental.
En la nueva concesión, la empresa adjudicataria tendrá el 80% de participación en el área, mientras que Pampetrol conservará el 20%. Sin embargo, el privado asumirá el 100% del pago del bono de ingreso.
El Medanito es el principal yacimiento petrolero de La Pampa y está ubicado en la Cuenca Neuquina. Aporta el 34% de la producción petrolera provincial. El 18 de junio de 2026 finalizó la concesión de 34 años que tenía Petroquímica Comodoro Rivadavia. En ese marco, y luego del fracaso de una licitación durante el verano, la Provincia reasumió el control del área y, a través de la estatal Pampetrol, adjudicó transitoriamente su operación a Ribeiro SRL.
Regalías más competitivas
Uno de los principales cambios se concentra en el régimen de regalías. El nuevo pliego establece una regalía base del 15%, a la que se aplicará una variable denominada X, que formará parte de la oferta económica de cada empresa. Ese adicional podrá ser positivo o negativo, aunque en este último caso tendrá un límite máximo de cinco puntos porcentuales.
En los hechos, el esquema permite que las petroleras compitan mediante distintas propuestas de regalías dentro de los márgenes previstos por el pliego. La herramienta busca hacer más atractiva la explotación de un yacimiento maduro como El Medanito.
El sistema reemplaza al mecanismo de la licitación anterior, que establecía regalías de entre el 15% y el 20%, según el volumen de inversiones comprometidas.
El bono se reduce a la mitad
Otro de los cambios centrales es la reducción del bono de ingreso. La licitación frustrada exigía un pago inicial de 50 millones de dólares, mientras que el nuevo pliego fija un monto de 25 millones de dólares, exactamente la mitad.
Además, el adjudicatario podrá abonarlo en tres cuotas iguales, semestrales y consecutivas, lo que disminuye el desembolso inicial y mejora las condiciones financieras para las empresas interesadas.
Durante el debate legislativo, distintos sectores coincidieron en que el monto exigido en el primer llamado constituía una de las principales barreras para captar oferentes.
Inversiones obligatorias
Las mejoras económicas para los futuros concesionarios se complementan con mayores exigencias operativas.
Cada oferente deberá presentar un Plan de Desarrollo Integral del Yacimiento, que incluirá un cronograma de perforaciones, reacondicionamiento de pozos, trabajos de recuperación secundaria y otras acciones destinadas a incrementar el factor de recuperación del área.
El pliego diferencia entre inversiones firmes, cuyo cumplimiento será obligatorio, e inversiones contingentes, sujetas a determinadas condiciones técnicas o económicas.
Para garantizar su ejecución, las empresas deberán constituir garantías financieras específicas que respalden los compromisos asumidos.
Mayor control ambiental
Otro de los ejes del nuevo llamado es el fortalecimiento de las obligaciones ambientales. La futura concesionaria deberá presentar un Informe Ambiental de Base al inicio de la explotación y un Informe Final Ambiental al concluir la concesión, con el objetivo de acreditar la remediación de los pasivos existentes y de aquellos que pudieran generarse durante la operación.
Además, el adjudicatario estará obligado a constituir una garantía ambiental, contratar un seguro por daño ambiental y financiar tareas de monitoreo y control vinculadas con la cuenca del río Colorado.
El pliego también incorpora la obligación de aplicar el protocolo provincial de monitoreo preventivo para instalaciones hidrocarburíferas ubicadas en áreas sensibles y prevé sanciones ante el incumplimiento de esas obligaciones.

